Boletín
Asociación Volt-Tour. Número: 4 (marzo 2007)
Hola a todo el mundo!
Adjuntamos aquí la cuarta edición del boletín de nuestra asociación.
Durante estos últimos meses hemos incrementado el número de socios y
estamos en contacto con otras asociaciones que están sensibilizadas con
el problema de la insostenibilitat actual del sistema de transporte
como por ejemplo el PTP (Asociación Promotora del Transporte Público),
GEA (Grupo de Gestores Energéticos) y la asociación Gravity-Cat
(Asociación para la promoción de los vehículos que funcionan con la
gravedad).
Volamos también dar la bienvenida a los nuevos socios :
- Nicolas Chouleur (socio nº 13)
- Jordi Parellada (socio nº 16)
- Aleix Morral (socio nº 17)
- Josep Mora (socio nº 18)
- Carles Dura (socio nº19)
Muchas gracias también por las aportaciones de artículos de nuestros
simpatizantes y colaboradores que hacen posible la continuidad de
nuestro boletín.
Como foto de portada, he rescatado de mis archivos esta imagen del
“Solarbolide” de la escuela de ingenieros de Biel /Bienne (Suiza) que
en el año 1985 (mucho antes de que existiesen los rallys solares
australianos) ya participaron en el “Tour de Sol” de Suiza con un
recorrido total de 320 km.
Solarbolide en el Tour de Sol (Suiza , 1985)
Buena lectura !
Patrick Renau y Meier
Noticias breves :
La séptima edición del rally transpirinenco solar Phebus entre Girona y
Tolosa de Languedoc sigue creciendo y consolidándose. Los días 1,2 y 3
de junio volverán a salir de la ciudad de Girona todo tipo de vehículos
de emisión local cero (
http://rallyesolaire.free.fr)
dispuestos a superar etapas tan duras como el cuello de Pimorens
(1945m) antes de llegar A Tolosa. En esta séptima edición se está
estudiando la participación también de vehículos híbridos como
vehículos de asistencia al rally.
- Próximo Rally Phebus 2008
. Se está planificando el próximo rally solar Phebus 2008
(Lleida-Tolosa de Languedoc ?) para finales de mayo o bien principios
de junio.
- El coche de aire comprimido MDI se producirá en la India.
El conocido vehículo de aire comprimido de Guy Negre está previsto de
entrar en producción con la empresa de automoción de la India TATA
Motores. Recientemente, el 5 de febrero del 2007, se ha firmado un
acuerdo entre la empresa MDI y TATA Motors de la India.
- Creación de la nueva web de la As. Volt-Tour.
La asociación tiene reservado el dominio
www.volttour.net
y próximamente se desarrollará una página web muy completa dónde se
pueda hacer todo tipo de consultas e intercambiar información.
Noticia curiosa :
Parece que las cosas están cambiando ...
El Gran Engaño: La última cruzada por la supervivencia.
Ahora hace una década, el estado americano de California contaba con
una extraordinaria flota de 3000 vehículos eléctricos. Limpios,
silenciosos, eficientes, con autonomía para hacer más de 200km en una
sola recarga, y capaces de pasar sin problemas los 130Km/h. Una proeza
tecnológica, de la cual probablemente ningún lector nunca ha oído
hablar, y todavía menos imaginar que fuera posible fabricarlo en serie.
Os habéis aventurado nunca a pensar que si vosotros, lectores,
pidierais a los fabricantes europeos buenos coches eléctricos, en este
momento, ¿podrían estar circulando por nuestras carreteras??
Paradójicamente, estos coches eléctricos, que eran el orgullo de
California y el futuro de la nación americana, ahora han desaparecido
de aquellas carreteras sin dejar rastro... ¿Cómo es posible?
A causa de la crisis de contaminación de California en la década de los
90, las autoridades toman medidas extremas para reducir la
contaminación. Una de estas medidas, la “Zero Emission Vehicle
Mandate”, era una ley californiana que obligaba los fabricantes de
automóviles a que un porcentaje de su producción fueran vehículos
eléctricos.
Estas compañías automovilísticas, gobernadas por los multimillonarios
cárteles de la gasolina, veían en esta ley una grave amenaza comercial:
Los coches eléctricos, a sus ojos, eran sumamente defectuosos: no
gastan petróleo, no tienen cambios de bujías, ni aceites, ni filtros de
aire, ni reparaciones, ni mantenimiento... Eran demasiado perfectos,
pronosticaban el fin del petróleo, el fin del negocio de los recambios.
Para garantizarse el futuro a corto plazo, basaron su estrategia en dos
frentes: Por un lado aceptaron la ley, dejando que ingenieros
entusiastas, ajenos a los intereses comerciales de las automóviles,
diseñaran coches eléctricos con unas prestaciones notables, que
permitían moverse sin problema en el día a día. Pese a la inexistente
campaña de promoción, se vendieron numerosas unidades.
Por otra parte, van a dedicarse a combatir en los tribunales la ley
hasta conseguir su final derogación en el 2003, casualmente justo
cuando varios estados más del país la querían adoptar. Una vez
derogada, los fabricantes reclamaron inmediatamente que se devolvieran
todos los coches eléctricos. Vendidos bajo contrato de leasing, los
usuarios se vieron obligados por ley a devolverlos.
Algunas personas disconformes con este regreso tan extraño,
investigaron hasta descubrir que estas joyas, casi nuevas de trinca y
en perfecto funcionamiento, eran desguazadas sin contemplaciones. Pese
a las movilizaciones, casi la totalidad de la flota californiana fue
destruida
Tras 100 años del declive de la primera era eléctrica (en 1900 había
más coches eléctricos que de gasolina), este desguace caricaturizó la
segunda vez en qué el coche eléctrico es “asesinado”.
La siguiente maniobra fue muy hábil: Las automovilísticas, para desviar
la atención mediática sobre la polémica destrucción de coches
eléctricos, hacen una fuerte y efectiva campaña promocional, DANDO A
ENTENDER que el hidrógeno es la fuente energética limpia que debe
salvar el mundo del calentamiento global.
La estrategia desde el suyo punto de vista es perfecta:
- Un coche de hidrógeno es 10 veces más caro que uno
eléctrico. Para que el hidrógeno produzca la electricidad que moverá el
coche, por el momento hace falta emplear platino, un material que no es
precisamente barato.
- Un coche de hidrógeno ahora mismo no se puede usar: No hay
ninguna infraestructura para recargar el depósito de hidrógeno, y esta
infraestructura pide una inversión astronómica. Los homónimos
eléctricos disponen de centenares de miles de tomas potenciales de
energía, desde farolas, garajes, etc.
- Un coche de hidrógeno gasta tres veces más energía que un
eléctrico puro: el hidrógeno no existe en la naturaleza, se debe
refinar. Este proceso de conversión de agua a hidrógeno requiere mucha
energía que se desaprovecha, por el contrario en los eléctricos la
energía entra directamente a las baterías, minimizando las pérdidas.
- Un coche eléctrico con la tecnología actual casi duplica la
autonomía del coche de hidrógeno.
- Un vehículo eléctrico puro es mucho más simple de mantener,
y además, mucho más seguro (el hidrógeno es un gas combustible
almacenado a alta presión)
La consecuencia es clara: es imposible comercializar ningún coche con
hidrógeno: Los coches de hidrógeno SON UN INVENTO DE LAS GRANDES
COMPAÑÍAS DE AUTOMOCIÓN PARA RETRASAR LA VENIDA DEL COCHE ELÉCTRICO AL
MENOS
20 AÑOS MÁS.
Es un engaño perfecto
para perpetuar su contaminante tecnología.
Desgraciadamente para estas empresas, hay otros factores que entran en
juego, y que están por encima de sus intereses económicos particulares.
La comunidad científica está de acuerdo que estamos al límite de entrar
en el que se denomina “periodo de consecuencias”. Una variación de una
fracción pequeña en la concentración de CO2 en la atmósfera marca la
diferencia de tener un kilómetro de hielo encima o no. Y la
concentración de este gas se incrementa inexorablemente a unos niveles
nunca vistos en los últimos 500.000 años.
Es un hecho demostrado que la temperatura está subiendo en todos los
puntos del planeta. Que los glaciares desaparecen. Que el número de
tifones se incrementa. Que el nivel del mar sube, ahogando las islas de
la Polinesia Que la dinámica climática de todo el planeta cambia, con
unas consecuencias muy imprevisibles. Estamos en un momento crucial,
que condicionará el futuro de la humanidad en los próximos 60 años.
Nuestro papel en esta evolución es fundamental. En nuestra mano está la
posibilidad de invertir esta tendencia a la subida y superar la que ya
se denomina “crisis del Co2”, tal y como lo hicimos con la crisis del
agujero de la capa de ozono. Con la extinción de los gases CFC, entre
otros, el agujero de la capa de ozono se ha estabilizado, y la
previsión en los próximos años es que empiece a normalizarse.
La presión que podemos ejercer nosotros, como compradores, es
determinante. Mediante la racionalización de nuestra vida, es posible
ayudar de una manera muy efectiva a reducir la contaminación.
Por ejemplo, si al hacer una estadística de los desplazamientos diarios
en coche se comprueba que la mayoría a veces no se supera los dos
ocupantes y los 120 km de recorrido diario, es muy sensato plantearse
comprar un coche eléctrico biplaza de 18.000 euros, como coche de uso
primario, que resultaría extremadamente barato de mantener (incluyendo
la recarga, seguro reducido, subvenciones, descuentos en impuestos).
Empleando para el día a día el eléctrico, se reducen notablemente los
costes económicos y medioambientales, y para las salidas ocasionales de
máxima ocupación o larga distancia se puede contratar un efectivo
servicio de car sharing, gracias al ahorro con respecto a la compra y
mantenimiento de un coche contaminante de gasolina de 17.000 euros.
Y los coches de uso secundario de este ejemplo, que precisan capacidad
y autonomía, podrían ser también eléctricos?
La primera respuesta que viene a la cabeza es: IMPOSIBLE!
Afortunadamente, aquellos ingenieros entusiastas que hicieron realidad
los primeros vehículos eléctricos californianos, han continuado
trabajando por su cuenta. Los coches eléctricos han evolucionado
notablemente, equipando bancadas de baterías ligeras de media tonelada,
que permiten aceleraciones de 0 a 100km /h de entre 2,9 y 4 segundos,
con unos 250cv de potencia, una velocidad punta de entre 180 y 230
km/h, una autonomía entre los 350 y 500 km, con un tiempo de recarga de
entre media hora y dos horas, dependiendo del modelo, a un coste de
compra de unos 70.000-90.000 euros, sin contar ni incentivos ni ayudas
(que pueden llegar a un 30%). Todo esto teniendo en cuenta una
eficiencia energética de casi el 90%, enfrente del 20% de un coche de
gasolina. Casi un sueño hecho realidad.
La salida comercial de estos superdeportivos eléctricos es muy buena,
puesto que ostentan unas prestaciones espectaculares a un coste de
compra y mantenimiento irrisorios contra los deportivos convencionales
de pistones y válvulas.
De lo contrario, si se cogiera la última tecnología en baterías de
litio polímero disponible al mercado, se podría llegar a almacenar la
energía equivalente a 9 litros de gasolina (70kw) dentro de la batería,
que permitiría autonomías de entre 700 y 1000km.
Si se tiene en cuenta que las baterías nuevas se pueden recargar unas
800 veces en media hora, y cada vez se tienen 700 km de autonomía, la
batería tendría unos 500.000 km de vida útil, antes de tenerlas de
cambiar.
Hay prototipos de baterías que se podrían recargar en 60 segundos.
Estas intensidades de recarga tan altas se deberán hacer ya mediante
estaciones tipo estación de servicio de media intensidad (11.000
voltios), como las que hay repartidas para nutrir todas las ciudades,
lo cual eliminaría el problema d’ buscar un enchufe.
Vale a pensar que CON LA TECNOLOGÍA EXISTENTE en un futuro próximo será
posible comprar coches con unas prestaciones de gasolina pero en
completo silencio, sin vibraciones, con eficiencia, sin contaminar. En
los Estados Unidos ya se está dando la paradoja de coches eléctricos en
competición oficial que empiezan a ganar sus equivalentes de gasolina.
Nosotros tenemos la última palabra.
Roger Layola (socio nº3 y
secretario de Volt-Tour)
Consulta recomendada:
Película “Who killed the electric car”, sobre el desguace de coches en
California.
Película “An inconvinient truth (Una verdad incómoda)”, sobre el
calentamiento global.
Web
http://www.evuk.co.uk
sobre novedades vehículos eléctricos
Web
www.evworld.com
sobre vehículos eléctricos.
Web
www.evalbum.com,
agrupación mundial de coches eléctricos autoconstruidos.
Web
www.teslamotors.com,
coche eléctrico superdeportivo en producción.
Web
www.proev.com,
escudería en coche eléctrico de competición
Web
www.kokam.com/english/product/batterymain.html,
baterías litio-polymer de última generación.
Web
http://www.toshiba.co.jp/about/press/2005_03/pr2901.htm
baterías litio-ion de recarga de 60 segundos.
Web
www.vv.se/filer/publikationer/2001-85.pdf,
estudio sobre eficiéncia combustibles, notad que no incluye la
electricidad como posible fuente energética. La información en el campo
energético suele estar politizada según los intereses de quienes hace
el estudio, hace falta leerla con cuidado.
Legalización de la
conversión a eléctrica de una motocicleta en España. ¿Es posible?
Queridos amigos,
Movidos por un sueño que nos venía de lejos, nos animamos a hacer la
conversión de una motocicleta a eléctrica (ved el número 3 de esta
revista) con unas prestaciones razonables a nuestro entender por
poderse mover con agilidad. Después de una obra de ingeniería con
cálculos de voltios amperios, masas, coeficientes de rozamiento,
autonomías teóricas, y otras, iniciamos la lenta selección y
recolección de los componentes al mejor precio para nuestra aplicación.
Nosotros no éramos pioneros; Internet estaba llena de ejemplos de gente
con la misma inquietud por todas partes. Jóvenes y veteranos, desde
Asia a América se juntan ejemplos narrados por sus satisfechos
creadores. Ahora bien el uso que se puede hacer de estos ingenios varía
mucho según el país de origen.
Una vez decidido el proyecto técnico nos invade la pregunta clave:
¿podré circular con mi transformación fuera de los habituales rallys
dónde participamos con prototipos? ¿Qué respuesta se debe esperar de
uno de los países más restrictivos de la UE a nivel de modificaciones
de vehículos? Todavía hay esperanza, veámoslo. No tenemos precisamente
la laxitud de las regulaciones californianas.
El primer paso ha sido dirigirnos a un ingeniero de una estación de ITV
de Barcelona y preguntar como legalizar una reforma de una motocicleta
con motor de combustión interna a eléctrica. La respuesta la contiene
un documento del Ministerio de Industria de España que se denomina
“Manual de Reformas de Importancia” del Ministerio de Industria,
Comercio y Turismo (disponible gratuitamente a Internet)
En él se especifica la tipología de reformas admitidas y el
procedimiento de legalización de cada una. La reforma nº1 denominada:
“Sustitución del motor por uno de distinta marca o tipo” indica
resumidamente:
1.- Definición y
Descripción de la Reforma.
Definición:
Sustitución del motor miedo uno de distinta marca y/o tipo.
Descripción:
En este
apartado hay que considerar lo que se entiende miedo tipo de motor y
cuando este cambio implica nuevo tipo de vehículo.
Definición de tipo de
motor.- Los motores que no difieran entre sí en al menos
los siguientes aspectos esenciales:
El principio de funcionamiento del motor (de explosión, de encendido
miedo compresión, eléctrico, mixto,…)
Con esta reforma (R-1) un vehículo de 2 o 3 ruedas no cambiaría de tipo
de vehículo pero sí de tipo de motor.
Entonces especifica que hace falta:
1- Que el vehículo cumpla
las siguientes reglamentaciones:
-Ruidos (Decreto 25-05-72 Ciclomotores)
-Velocidad, potencia y par máximo
- (OLMO 10-07-84 Ciclomotores)
En el caso de un vehículo eléctrico este punto no representará gran
dificultad.
2- Informe favorable del
fabricante o de su representante debidamente acreditado o del
laboratorio oficial acreditado en España.
Será muy difícil implicar a un fabricante o a su importador en una
reforma de este tipo. La alternativa será dirigirse a un laboratorio
acreditado. En Cataluña sólo hay dos laboratorios acreditados al
ministerio de industria por hacer reformas de importancia :
1- IDIADA (Tienen un convenio especial con la universidad UPC)
2- ETSII Terrassa (También UPC)
En este laboratorio habrán de revisar que el vehículo cumple la
legislación y la normativa de seguridad vigente e incluir en el informe
los siguientes datos:
Se especificará si se
trata de
un motor nuevo, reconstruido o usado (el motor deberá cumplir cono los
requisitos exigidos en la fecha de primera matriculación del vehículo
reformado).
Se incluirán
los datos
identificativos del nuevo motor:
- - Marca:
- - Tipo:
- - Nº de cilindros:
- - Diámetro:
- - Carrera:
- - Potencia real /fiscal:
- - Cilindrada:
Se debe incluir las referencias del escape, catalizador y
admisión.
Desconocemos la dificultad y coste de este tipo de informe. Conocemos
un caso en la asociación dónde la
elaboración de este informe en el
IDIADA por el cambio de potencia y sistema de transmisión de
un
automóvil Kewet ha costado 900€
3- Adicionalmente hará falta que el taller que haga la
reforma emita un
certificado especificando los cambios realizados (se debe utilizar el
modelo del Anexo II de la guía)
4- Una vez obtenida toda esta documentación se debe superar
una nueva
revisión a una estación de ITV que incluye:
- - Identificación del tipo de motor
- - Soportes.
- - Conexiones del motor cono el vehículo
(mecánicas,
eléctricas, termodinámicas,
hidráulicas, etc.).
- - Encendido.
- - Situación sistema de escapo y
comprobación del marcado
del mismo.
- - Frenos (compresor o depresor en su caso).
Esta revisión, superados los trámites anteriores,
no debe representar
ninguna dificultad y costará el precio de una
revisión estándar
(aproximadamente 40€). Si la inspección es
favorable se anotará la
reforma a la ficha técnica del vehículo y se
podrá circular por la vía
pública silenciosamente, ecológicamente y sin
sufrir (con un seguro y
permiso de circulación en regla) !
El criterio a seguir para minimizar las dificultados de esta
tramitación es encontrar un vehículo
dónde las características
originales de potencia se acerquen (siendo inferiores) a las del
sistema de propulsión eléctrica escogido (o a la
inversa)
¿Os atrevéis? Toda una odisea.
Aleix Layola, (socio
nº5)
Adelantos
tecnológicos
con el prototipo solar Electromobil.
Hola compañeros
Muchos de vosotros ya conocéis mi prototipo
eléctrico y solar que desde
1987 ha ido evolucionando hasta nuestros días. Entonces
tenía 17 años
y, con la ayuda de mi padre, construimos el primer prototipo
eléctrico
y que actualmente ya no existe.
Prototipo Y, verano 1987 Con 17
años
Con la ayuda del programa 3D Catia, ahora estoy remodelando por
cumplido el actual chasis del prototipo solar. Os adjunto algunas fotos
ilustrativas del proceso de ensamblaje de las principales partes del
vehículo.
Diseño del
vehículo por
cumplido en 3D con Catia 5
El objetivo es tener el prototipo preparado por participar en el rally
solar Phebus ’2007 (Gerona-Tolosa de Languedoc), 1,2 3 y 4 de
junio,
340 km.
Chasis principal y tracción
Ensamblaje dos partes
Bastidor y ruedas delanteras
Ensamblage bastidor chasis
Ensamblaje cjto. Volante
Prototipo VII (año 2007) : velocidad max : 60 km/h,
autonomía : 115 km,
potencia motor : 1,5 kw, tensión 24 V, peso : 71 kg (con
baterías de
litio-ion incluidas)
Patrick Renau (socio nº1)
Carrera de Gravity Cars
en Tossa de Mar.
El prototipo eléctrico de Lluis Borbancho (socio
nº9) y su compañero
Juan Cepero participaron el fin de semana del 27 y 28 de Enero en la
bajada de carretillas de Tossa de Mar
Esta carrera de bajada de vehículos sin motor es organizado
por el Club
de Moto de Tossa de Mar, junto con la asociación
“Gravity cat”.
Consiste en hacer bajar un vehículo y acelerarlo el
máximo posible sólo
con la fuerza de la gravedad
Lluis Borbancho (izquierda) y Juan Cepero (derecha) preparados para la
bajada.
Qué es un gravity car ?
Gravity car es un vehículo que no dispone de
ningún tipo de motor de
tracción y que utiliza la energía potencial de
las pendientes para
bajar. De hecho son también vehículos de
emisión local cero porque
cuando circulan no emiten humos contaminantes ni ruidos de motor,
independientemente de la manera en qué consiguen acumular la
energía
potencial.
Para más información sobre estos
vehículos podéis consultar la web :
www.fedei.com
(Federación de
Deportes de Inercia)
Vehículo de Juan Cepero en el que está previsto
incorporar próximamente
una tracción eléctrica.
Bajada de carretillas hacia el pueblo de Tossa de Mar.
Velocidades máximas hasta 60 km/h
Si quieren tener más información sobre la
técnica que rodea la
construcción de un gravity car, os invitamos a mirar el
siguiente link
facilidad por la organización gravity cat :
http://www.zonagravedad.como/modulas.php?name=News&hilo=artículo&sid=11
Hazte socio de Voltio-Tour !
La asociación Volt-Tour pretende promocionar, divulgar y
fomentar la
investigación y el desarrollo del vehículo
eléctrico y del vehículo
híbrido porque aporta mejoras medioambientales,
diversificación de las
fuentes de energía y calidad de vida a los ciudadanos.
Los socios de Volt-Tour reciben periódicamente el
boletín. Son
invitados a conferencias, encuentros y rallys que se organizan a lo
largo del año y pueden recibir ayudas económicas
en cualquier actividad
o desarrollo que se plantee y que fomente la promoción y el
desarrollo
del vehículo eléctrico a nuestro país.
Cuota socio particular : 35 euros/año
Cuota socio empresa : 100 euros/año
Contacto : Eulàlia Castelló (661 668 052)
Tesorera as. volt-tour
TRANSPORTE 2000
Soluciones de
Transporte-Vehículos Eléctricos
La empresa TRANSPORTE 2000 de la Garriga acaba de coger la
representación de los vehículos
eléctricos ITAL-CARO. Esta empresa
italiana ofrece todo tipo de vehículos eléctricos
homologados y no
homologados para aplicaciones diversas (Equipamientos, Industria etc).
Josep Roig (Gerente de la empresa Transporte 2000) está
estudiando la
posibilidad de participar en el próximo rally solar phebus
con su
vehículo ITAL-CARO DOMINO con autonomías
previstas de 70 km y
velocidades punta de 45 km/h.
Otros tipos de vehículos que ofrece ITAL-CARO a
través de TRANSPORTE
son vehículos tan especiales como un Jeep o uno
mini-autobús eléctrico.
Mas información en :
TRANSPORT Rent Tecnology
2000 SL
Polígono Industrial Congost
Parcela 3, Nave 8
08530 La Garriga (Barcelona)
Tel : 93 871 89 82, Fax : 93 871 83 44
transport@transport-2000.com
www. transport-2000.com
INGENIERÍA S4e
solutions four engineering
La empresa S4e es una ingeniería que realiza proyectos para
el sector
aeronáutico, industrial y energías renovables.
S4e cuenta con un
importante activo humano de ingenieros superiores cualificados para
ofrecer soluciones integrales de ingeniería desde el
diseño conceptual
hasta la fabricación de cualquier producto.
Este año la ingeniería S4e se ha integrado como
miembro asociado de
Volt-Tour y ofrecerá sus servicios tecnológicos
de I + D en la búsqueda
de un transporte más sostenible.
Castellnou, 35 entlo
08017 Barcelona
Tel/Fax : 93 280 21 19
www.s4e.eu
Un segway con silla !
Josep Mora (socio nº18) ha desarrollado recientemente un
segway con
silla para personas con discapacidad física o, simplemente,
para aquel
que quiera conducir un segway sentado
Básicamente se trata d’ una estructura de acero
inoxidable de dos
caballetes con un freno de mano. Cuando el segway está
parado, la
persona con discapacidad física puede subir porque la
estructura antes
mencionada configura un segway con “cuatro patas” y
la silla en el
centro. La silla se encuentra a una altura de unos 50 cm de suelo de
forma que la persona inválida puede desplazarse de su silla
de ruedas
directamente encima la silla del segway. Con un botón se
puede accionar
un motor eléctrico que eleva la silla con la persona sentada
unos 15 cm
más arriba. A continuación puede conducir el
segway como cualquier otra
persona desactivando el freno de mano.
Este revolucionario sistema desarrollado por el Josep Mora permito que:
1) el conductor de segway tiene una posición de altura
razonable
2) los pies del conductor sentado se pueden poner encima de
la plataforma del segway
3) el manillar del segway se puede plegar (hacia adelante) en el
momento de subir la persona al vehículo eléctrico.
Podéis ver en el yotube una sencilla filmación
sobre el proceso de
incorporación al segway antes descrito (ver yotube
à segway with chair).
Josep Mora es diseñador industrial y, entre otras muchas
creaciones que
ha hecho durante su dilatada carrera profesional, desarrolló
y
construir un coche eléctrico de dos plazas que pudimos
contemplar en
sus instalaciones el otoño del año pasado
Volvemos a felicitar a en Josep Mora por su gran
imaginación,
creatividad e ilusión por este tipo de proyectos. Se una
demostración
más de que no es necesario disponer de grandes instalaciones
ni
equipamientos por desarrollar, por ejemplo, todo un coche
eléctrico,
sino el que hace falta se tener ideas claras y fuerza de voluntad
Patrick Renau (socio
nº1)
Josep Mora y la teniente alcalde de Barcelona Imma Mayol
El vehículo eléctrico de Josep Mora. Lo veremos
algún día participando
en el rally solar phebus ?
OFERTAS DE
VEHÍCULOS
ELÉCTRICOS:
KEWET ELJET3,
legalizado en el estado español, baterías nuevas,
Valencia . Precio
venta 3000 euros. Tel contacto Stephan Richelli (móbil : 661
61 51 24)
TWIKE,
pendiente legalización, 2 packs Ni-Cd, precio venta 6000
euros. Tel
contacto Patrick Renau (móbil : 610 60 51 71)
Scoot’Elec,
4000 km, Ni-Cd. Tel contacto Patrick Renau (610 60 51 71)
KEWET EL.JET2,
amarillo, 66.000 km, 50% baterías semi-nuevas. A
petición es posible
con baterías nuevas y con paneles solares de 100 W. Precio
aprox 2000
euros. Tel contacto Patrick Renau (610 60 51 71)
El
inevitable coche
eléctrico (artículo de Darryl McMahon)
La era del motor de explosión se acerca a su final. El
reinado de los
motores de combustión interna habrá vivido
justamente un siglo, desde
el 1908 hasta aproximadamente el 2010.
En el alba del siglo 20, el coche eléctrico, una naciente
tecnología
que se contabilizaba a centenares en todo el mundo, se iba imponiendo
tímidamente en el sector del transporte, desplazando al
causante de un
desastre ecológico: el coche de gasolina De sus tubos de
escape salía
una fuente continúa de enfermedad y suciedad. Cuando los
gases se
secaban, se convertían en polvo sucio que todo lo
cubría. Cuando era
tierno, se acumulaba en una capa grasienta que cubría
carreteras y
aceras
1913 Ford Modelo T Runabout
Foto: John Free
El eléctrico tenía ventajas y desventajas. Era
silencioso, no
contaminaba, e iba más rápido y más
lejos que cualquier ingenio
existente en el mercado. Los caballos de gasolina tenían una
autonomía
de 15 km entre repostajes, y la velocidad habitual rondaba los 10km por
hora. Los eléctricos con batería
podían viajar 65 km o más por carga, y
la velocidad duplicaba la de sus competidores. Los
eléctricos eran más
fiables, y necesitaban menos mantenimiento, además que eran
más fáciles
de arreglar. Por otra parte, el propietario se debía
producir la
electricidad para recargarlo, y cada modelo tenía unos
voltajes y
generadores diferentes: Comparativamente el combustible de los coches
eléctricos salía muy caro.
Los sistemas de voltajes de 40-48 voltios eran muy habituales, pero no
se pudo acordar ningún estándar real. Los caminos
asfaltados eran poco
habituales, y los coches eléctricos con baterías,
lastrados por el peso
de los acumuladores y dotados con unas ruedas estrechas, se
hundían
fácilmente en el barro. El otro coche eléctrico,
el trole, prosperaba
en las áreas urbanas y afueras, vertebrando una red de
transporte
radial. Pero otros factores amenazarían los primeros
eléctricos.
Los motores de combustión interna experimentaron algunas
mejoras,
especialmente el radiador a presión y el sistema de
enfriamiento. Esto
permitía viajar más de 15 km
antes de que el motor
se sobrecalentase, consiguiendo unas autonomías,
útiles, y también se
encontró un combustible bastante conveniente: El
petróleo. Antes
tratada como mero desecho de la industria del queroseno, los
productores estuvieron muy contentos de poder revender a unos precios
muy saludables. Con la producción y la infraestructura del
transporte
ya en el mercado, mover barriles de petróleo, o gasolina era
sólo un
añadido a la cadena de producción.
La gasolina se vendió durante años a 2
céntimos el litro, mientras que
la electricidad, si estaba disponible, se vendía a 40
céntimos el
kilowatio-hora. El golpe de gracia final lo dió Henry Ford n
el año
1908, cuando el austero coche de bajo coste, producido en masa, el
Modelo T, entró en el mercado. Era un vehículo
tan básico que hasta l’
Abril del 1909 no tuvo bomba de agua. Las ventas de los coches
eléctricos de los segmentos más vendidos del
mercado cayeron
instantáneamente el 1908. Las ventas en vehículos
de distribución y
vehículos de lujo persistieron algo más.
El coche de combustión interna de gasolina escaló
posiciones hasta
adquirir la supremacía. Llegando inicialmente en cantidades
pequeñas,
los efectos incrementales de ruido, calor y polución de aire
y agua
causados por la combustión de gasolina no fueron percibidos,
omitidos
por la demanda de un transporte más rápido por
parte de los ejércitos
de la primera guerra mundial, durante la cual los camiones de gasolina
se convirtieron en un gran mercado. En acabarse la gran guerra, estos
camiones se vendieron a la industria doméstica del
transporte a unos
precios ínfimos, condenando la era de los caballos
eléctricos: incluso
General Motors decidió salir fuera del negocio de los
camiones
eléctricos
1911 marca el zénit del coche de gasolina.
Lámparas de acetileno,
sistemas de alimentación de gasolina por gravedad, frenos de
tambor, y
velocidades por encima de los 35 km/h. La única
contribución de la
electricidad en estos coches era el volante magnético que
provocaba los
chispazos de las bujías para hacer quemar el fuel.
Sólo los motores
diesel consiguieron prescindir de este sistema de ignición.
A partir de
aquí, la conversión al coche eléctrico
no hace nada más que empezar. El
primer paso fue el motor de arrancaque, en el 1912. Esta
incorporación
fue vista por muchos como el gran impulso hacia delante de estos
motores: Eliminando la odiosa tarea de arranque se permitieron motores
más grandes con compresiones más altas, que
consiguieron mucha más
potencia para el mismo desplazamiento de pistón.
Lejos de ser el aliento final que matara al coche eléctrico,
tal y como
algunas personas afinas a la gasolina les gusta hacernos creer, el
estárter eléctrico fue el primer paso en la
resurrección de los coches
eléctricos, 4 años más tarde de ser
extinguido por el modelo T. Hace
falta hacer mención que el modelo T no tenía
motor de arranque, ni como
opción, hasta el 1919, y la manivela de arranque estuvo en
el
equipamiento normal hasta el 1926. La producción del modelo
T se
acabaría en el año siguiente, el 1927. Claramente
el motor de arranque
no fue un factor clave en la decadencia del coche eléctrico.
En
retrospectiva, se puede comprobar que había de
más importantes.
Largamente ignorados en nuestros días por los escritores de
automoción
histórica afines a la gasolina, el estárter
eléctrico ha representado
ser la primera oleada de componentes de la tecnología rival
eléctrica
ante los motores de gasolina: Un motor eléctrico, un
interruptor,
cableado eléctrico y una batería. La
batería debía ser recargada,
requiriendo también un generador, a veces integrado en el
estárter,
pero muchas veces como un componente separado. Los primeros
Híbridos
han llegado. El coche de gasolina ya no podía arrancar o
funcionar sin
componentes eléctricos. Con el tiempo, la
electrificación del motor de
explosión se incrementaría progresivamente.
El aparente predominio de los coches de gasolina permaneció
indiscutible durante los años 20. Autenticas obras de arte
albergaban
motores sucios y ruidosos de gasolina a través de marcas
emergentes
como Packard, Pierce-Arrow, Rolls-Royce, Daimler-Benz, Duesenberg,
Bugatti, y otros constructores de coches, que provocaron que los
motores de combustión interna fueran socialmente aceptados
en los
coches de lujo. Pero la metamorfosis cabe al coche eléctrico
continuó:
Los faros de gas y las luces estilo opera dejaron paso a los faros
eléctricos, luces de cortesía y luces de
maletero, provocando un
incremento de la capacidad de la batería. Aparecieron
también las luces
posteriores, las luces de freno, intermitentes, y cláxones
eléctricos,
empleados profusamente.
Tan seguro como que el modelo T mató el coche
eléctrico, el coche de
gasolina electrificado mató al modelo T,
convirtiéndolo en un trasto
pasado de moda. Su sucesor, el modelo A, ya tenía arranque
eléctrico,
batería y luces eléctricas como equipamiento de
serie En otro sector
del transporte, los ferrocarriles se estaban transformando desde el
vapor hacia la electricidad y hacia el híbridos
eléctro – diesel.
La tónica continuó en los años 30: No
hubo ningún competidor serio a la
gasolina Cuando la gasolina no estaba disponible o bien era demasiado
cara durante los "Dirty Thirties", el granjero ocasional
volvía a hacer
uso de los pocos caballos que le restaban para hacer los trabajos del
campo. La electrificación rural llegó demasiado
tarde como por poder
proveer un estándar, infraestructura, y un precio
competitivo que el
primer coche eléctrico necesitaba por ser un
éxito. Se añadieron radios
que aumentaron l’ atractivo de estar dentro de un coche, y
ventiladores
eléctricos empezaron a mover el calor perdido del motor
hacia el
habitáculo para proveer calefacción:
Más motores eléctricos, que
también movieron los limpia-cristales. El cableado
eléctrico proliferó
en todo el chasis por hacer funcionar más y más
complementos
eléctricos, mientras que las baterías de servicio
se incrementaban.
Los años 1940s trajo el racionamiento de la gasolina y la
creciente
demanda de motores más potentes para los peones de la
segunda guerra
mundial: aviones, barcos, tanques, jeeps y camiones de transporte. En
la banda civil, pequeños vehículos
eléctricos empezaron a aparecer para
hacer frente a la racionalización. La tecnología
automotora eléctrica
básica había sobrevivido en aplicaciones
industriales, y estaba
disponible por suplir la carencia de gasolina. Tras la guerra los
motores más grandes encontraron su lugar en nuevos modelos
de coches
privados, con una demanda casi insaciable. Los motores de gasolina se
volvieron tan potentes que podían mover los troles, y los
constructores
de coches crearon un nuevo producto: los autocares.
En los 1950s los coches aumentaron de potencia y medida. Las ventanas
eléctricas se convirtieron como opción: la
tónica continuaba, más
motores eléctricos, más capacidad de
batería. La mayoría de los
sistemas eléctricos pasaron de 6 voltios a 12 por tener
más capacidad
energética en menos sección de cableado. Mientras
tanto, los operadores
de tránsito urbanos no compraban autobuses, porque los
troles
continuaban funcionando sin problemas. En respuesta, se
formó un
consorcio de automotores interesados que compraron todas las
líneas de
troles para cerrarlas inmediatamente y sustituirlos por sucios y
ruidosos buses de motores de gasolina. Algunos coches
eléctricos
consiguieron hacer en California, coches eléctricos para los
golfs y
las vecindades de proximidad, como el Autoette, el Electra-King, el
Electric Shopper y el resto de sus primos NEVs (Neighborhood Electric
Vehicles).
En los 1960s el idilio entre la sociedad y el automóvil se
empezó a
degradar al mismo ritmo que entraba una nueva palabra en el vocabulario
popular: Smog, la polución ambiental. Este escollo fue
hábilmente
esquivado por la industria automovilística con una
campaña de negación
y confusión. Una estrategia bastante exitosa que se
volvería a emplear
asiduamente en las décadas siguientes. Por otra parte, las
radios de
los coches hacían lugar a los reproductores de cassette de 8
pistas,
otorgando el placer a los conductores de llevar la propia
música si no
los gustaba el que hacían a las emisoras de radio. Los
troles
continuaron desapareciendo por ceder lugar a los autobuses
convencionales, y como en el caso del Lazarus, los coches
eléctricos
volvieron a hacer un tímido acto de presencia como posible
solución
potencial a los problemas de contaminación, un posible
regreso
rubricado con la MIT-Caltech cross-country race. General Motors
lanzó
el Electrovair, y Ford el Commuta City.
La década de los 70 nos trajo el cártel de la
OPEP. El racionamiento
del petróleo empezó a afectar severamente la
economía, de una manera
nunca vista en tiempo de paz. La gente quería coches que
gastaran
menos, una demanda que los constructores americanos ignoraron, mientras
que los europeos y japoneses fueron muy felices de cubrir la demanda
del mercado con sus productos más eficientes. La
contaminación
ambiental se extremó hasta el punto que el Gobierno de
Estados Unidos
empezó a medir los índices de
contaminación. Los coches eléctricos,
aunque marginales, no desaparecerían del todo:
más de 2.200 unidades
Sebring-Vanguard CitiCars fueron vendidas.
Algún primer intento se hizo por reducir el consumo de
combustible. La
tecnología adelantaba, y los cassettes sustituyeron los
antiguos
sistemas reproductores de 8 pistas, los ventiladores de correa dieron
paso a los sistemas con termostatos y ventiladores
eléctricos, a la vez
que aparecían válvulas EGR y convertidores
catalíticos para controlar
las emisiones contaminantes.
Pero estos adelantos no fueron suficientes, por lo tanto durante los 80
los motores adoptaron los microprocesadores dentro su
mecánica., como
respuesta a las exigencias de la normativa
Corporate Average Fuel Efficiency (CAFE). Estos computadores
medían la
temperatura del motor, porcentajes de mezcla de aire y combustible,
gases emetidos, y en base a esto alteraban el comportamiento del coche
para reducir las emisiones. El nivel de complejidad se
incrementó
exponencialmente.
Todo este equipamiento electrónico fue mucho más
sensible a los cambios
de voltaje y sobretensiones: La regulación del voltaje
aconteció
crítica. Se diseñaron mejores y más
grandes baterías, y el coche se
llenó de cableado para alimentar los computadores con
energía y datos
de todos los sensores repartidos en todo el habitáculo. Los
ordenadores
de a bordo sabían cuánto combustible
había al depósito, cuánto se
estaba consumiendo, y en base a estos datos, podía predecir
según los
hábitos de conducción cuántos
kilómetros se podían hacer con el
combustible remanente.
A principios de la década la falta de suministro y el
incremento de los
precios de la gasolina espoleaban a los compradores a comprar
vehículos
que gastaran menos gasolina, que fueran energéticamente
más eficientes.
Pero el incremento progresivo del número de
vehículos, y los viajes
cada vez más largos, barrieron las exiguas ganancias que se
hacía con
una mayor eficiencia energética y reducción de
gases en la atmósfera.
La batalla por reducir la contaminación perdía
terreno. A finales de
los 80 también apareció en escena otra
tipología: La furgoneta que se
difundió por el extrarradio de las grandes ciudades
americanas como la
pólvora. El consumo de combustible se incrementó
de acuerdo con las
prestaciones y peso de estos vehículos. El consumo de los
nuevos
sistemas de sonido de alta potencia van agravar los consumos
eléctricos. El resultado: unos alternadores inmensos incluso
en
vehículos pequeños, con su correspondiente gran
batería... Nos dimos
cuenta que existía la lluvia ácida, y que los
gases CFC destruían el
ozono de la atmósfera. Las guerras causadas por el dominio
del petróleo
sacudieron el mundo, implicando unos enormes gastos
económicos aparte
de vidas humanas...
Los 1990 trajo una nueva tipología destructora de la
biosfera: los SUV,
una clase de mezcla entre familiar y camión una fuente de
ingresos muy
lucrativa para los constructores americanos y las
compañías de
petróleo. Pinturas personalizadas e interiores de lujo, la
mayoría de
estos todo terrenos sólo salían de la carretera
para estacionar en los
aparcamientos, o cuando volcaban debido a su alto centro de gravedad y
falta de estabilidad. Los equipamientos de estos coches contabilizaban
ya múltiples posavasos, sistemas de seguridad, reproductores
de mp3,
ajustes automáticos de asientos y pedales... incluso las
televisiones
estaban disponibles como equipamiento de serie en algunos coches
Los extras que se podían contabilizar en un todo terreno o
furgoneta
rivalizan con el equipamiento de un hogar convencional. En realidad, la
mayoría de las casas no tienen ventanas
eléctricas, cierres
centralizados, o sistemas GPS. ¿Cuáles son las
consecuencias
inevitables de este incremento de consumo de energía
eléctrica?
Alternadores y baterías más grandes,
más cableados y electrónica a
bordo. Los coches eléctricos todavía son visibles
en el retrovisor, y
al parecer, están ganando terreno.
El coche eléctrico EV-1 consiguió escaparse de la
fábrica de General
Motors a un mercado muy recluido, pero aún así no
se pudo esconder el
éxito de este vehículo. Aparecieron listas de
espera para el coche que
General Motores no quería comercializar. Ford
tenía un problema muy
parecido con el Ranger EV, y fue forzada por un gobierno europeo a
crear una pequeña empresa (PIVCO) que comercializaba
rentablemente un
coche eléctrico: el Th!nk City. Los 90 también
trajeron al dominio
público que el efecto invernadero y el calentamiento global
eran una
realidad. También apareció en escena Kyoto, que
significa ahora mucho
más que el simple nombre de una ciudad japonesa.
En respuesta, la primera década del siglo 21 se
prevé que nos traiga
los sistemas eléctricos a 42 voltios, los cuales parecen
cada vez más
unos palacios ambulantes. Con la previsión de tener pronto
acceso a
Internet y otras aplicaciones en el mostrador del coche, la demanda de
energía eléctrica se espera que se incremente
todavía más, para suplir
unas aplicaciones superfluas que tendrán como
función distraer a los
ocupantes, mientras esperan pacientemente en medio de un colapso
circulatorio que cada vez va además. De todos modos,
mientras que los
automotores no se atreven a evolucionar y continúan con
voltajes
reminiscentes de los principios del siglo pasado (12v), la industria de
los coches de golf ya ha superado el supuesto futuro
estándar de 42v
para llegar a los 48v.
La década sin nombre nos trajo Los coches
híbridos: el Toyota Prius y
Honda Insight, los primeros coches de producción en masa que
incorporan, además del motor térmico, varios
componentes de tracción
eléctrica. Pese a ser todavía incapaces de
admitir la recarga de
baterías por conexión a red eléctrica,
puesto que toda la energía se
extrae de la gasolina representan otro paso en el inexorable viaje de
pasar a la gravosa complejidad de la gasolina hacia la simplicidad de
un sistema de tracción eléctrica.
En la actualidad las guerras por el petróleo
están en primera página.
El clima global se empieza a volver más severo, con cambios
más bruscos
y extremos. La temporada de huracanes se amplía y palabras
como “el
niño” forman ya parte de nuestro
léxico. Ford continúa negando lo
inevitable: Anuncia la parada y desmantelación de la
producción del
Th!nk Neighbor eléctrico (Agosto 2002).
El final de esta década nos traerá al precipicio
que hay tras el pico
máximo en la curva de Hubbert. Es una montaña que
los motores de
combustión interna no pueden escalar. Tanto si es la
célula de
combustible como si es una mejor batería,
o
simplemente una mejor economía y aceptación que
la tecnología eléctrica
actual es suficiente por la mayoría de desplazamientos de la
sociedad ,
el vehículo que conduciremos más allá
del pico de Hubbert está
predestinado a traer tracción eléctrica.
Irónicamente, el cambio climático, uno de los
problemas más remarcables
de la gasolina será el que espoleará la compra de
coches eléctricos,
probablemente también ayudará a dar
energía para recargarlos. El
incremento de temperatura debido al efecto invernadero
implicará
vientos más intensos, haciendo viables los parques
eólicos en unas
áreas muy extensas.
(Este artículo está dedicado a la memoria
de
Bob
Wing,
un pionero de los vehículos eléctricos que nos
dejó el 17 de marzo
de 2002 en Inverness, California.) El autor es el
presidente de Econogics ( www.econogics.com ), y ha estado conduciendo
coches de emisión cero desde el 1978